Hay fotógrafos de guerra por todas las partes del mundo. Hay fotografías de guerra en miles y miles de revistas, periódicos, etc. Y suelo ser muy reacio a casi todas ellas: como decía uno, “hay quien retrata la miseria para venderla”. O porque a veces la falta de sensibilidad es ya amenazante para mí mismo.
El otro día vi un documental titulado “War Photographer”. Hablaba de este señor, Natchwey. Un hombre que afirma: “he sido un testigo, y estas fotos son mi testimonio. Los hechos que he registrado no deberían olvidarse; y no deben repetirse”. Un hombre que -aunque, para mi gusto, a veces se pasa de vueltas- ha tomado algunas de las fotografías más estremecedoras que he visto en mi vida.
No suelo colgar aquí contenidos de otros. Pero creo que James Natchwey merece una visita.



