Un aeropuerto es un lugar fantástico cuando viajas por placer; cuando estás de vacaciones; cuando te devuelve a alguien que se había ido; o cuando te lleva hasta él.
Un aeropuerto es un lugar horrible cuando viajas por trabajo; cuando tienes prisa; cuando se lleva a alguien… Un aeropuerto es un lugar horrible para desayunar, para comer, para cenar. Horrible para fumar.
Si has estado en la T4 de Barajas, habrás descubierto un mundo nuevo: un universo completo, unas distancias que no creías que pudieran abarcarse bajo un techo. Gente. Ni siquiera te da tiempo a darte cuenta de que hay gente porque tienes que correr hasta la puerta de embarque. No digamos, si se trata de fijarte en sus caras.
En un aeropuerto, una cámara de fotos puede resultar de gran ayuda.

Barajas I, septiembre 2008
Barajas II, septiembre 2008
- Supongo que yo era el único turista que sacaba fotos hacia la gente. Otros suelen sacar los aviones…
- Pues haces bien. A fin de cuentas, interesa más la gente.
Sin título, abril de 2008

